
Versión para revista: “Cuando el agua se convierte en esperanza”
En la región norteña de Piura, se acaba de encender una chispa de futuro: la ANIN inició la ampliación y mejoramiento del Canal de Riego Miguel Checa, un proyecto que promete transformar la vida de miles de familias. Con una inversión superior a 280 millones de soles, la obra comprende la modernización de 66 kilómetros de infraestructura hídrica. Peru Construye+2Gobierno del Perú+2
Se calcula que esta intervención beneficiará directamente a 8 640 personas y permitirá regar más de 10 000 hectáreas agrícolas en las provincias de Sullana y Paita. Peru Construye+1 Para una región donde la agricultura pulsa como médula económica y social, esa agua no es un recurso: es vida, sustento y promesa.
Agua como derecho, no como privilegio
En un país donde la sequía y la desigualdad hídrica han marcado generaciones, este canal representa algo más que riego. Representa justicia territorial. Significa que pequeñas parcelas, que antes languidecían bajo el sol, puedan volver a brotar con cultivos; significa que agricultores puedan planificar su cosecha con confianza, no con miedo.
Pero la obra debe entenderse no solo como tubos, sifones o compuertas. Su sentido se revela cuando las madres, los jóvenes, los campesinos, pueden depender del agua con seguridad, ante la volatilidad del clima o los ciclos agrícolas. En ese tránsito, la infraestructura es un puente —el primero— hacia una comunidad más resiliente.
Riesgos de una promesa a los medios
Sin embargo, ningún canal, por más moderno que sea, garantiza prosperidad si no va acompañado de gestión eficiente, mantenimiento continuo y acceso equitativo. Los proyectos de riego tienen, a veces, el destino de grandes sueños abandonados si no hay vigilancia ciudadana, transparencia en la distribución y un compromiso real con quienes dependen del agua.
La historia del desarrollo peruano está llena de obras iniciadas con algarabía y olvidadas en el polvo. Por eso, este canal necesita más que maquinaria e inversión: necesita memoria colectiva, corresponsabilidad y un Estado capaz de proteger esos derechos húmedos como lo que son — fundamentales.
Hacia un Piura que riegue esperanza
Si este canal liquida el desfase hídrico, el ciclo de sequía eterna podría romperse. Si las aguas fluyen con justicia, Piura no sólo verá cultivos verdes — verá vidas renacer: pequeños productores que vuelven a soñar, familias que pueden alimentarse, comunidades que recuperan dignidad.
Que el Canal Miguel Checa no sea solo un tramo de tierra revestida, sino una arteria del desarrollo, una señal clara de que la infraestructura —bien hecha— puede ser un acto de justicia y esperanza.
Más información:
https://www.gob.pe/institucion/anin/noticias/1296595-anin-inicia-proyecto-de-ampliacion-y-mejoramiento-del-canal-de-riego-miguel-checa-en-piura
